Reseña: CÓNCLAVE — El Mejor Personaje en la Carrera de Ralph Fiennes
Con la aparición de nuevos dispositivos digitales que han permitido la integración de herramientas útiles en la palma de la mano, los libros no se han quedado atrás. Antes era común asistir a la librería preferida para buscar el libro que traíamos en mente; incluso recuerdo con añoranza la de veces que tuve que investigar el autor, la edición y hasta el ISBN del libro para llegar con el tendedero, y pedirle de favor me ayudase a encontrar el libro entre estantes y anaqueles que la biblioteca pública <<o en su defecto>> la librería que la podía contener. Todo con el afán de encontrar la edición esperada de tan fascinantes libros que en algunas ocasiones, se debía de levantar la mirada para postrarla entre las nubes, rezar un par de padres nuestros, y pedirle al altísimo que hiciera el favor de hallar semejante ejemplar. Sin embargo, eso se ha terminado. Ya nada de esto es necesario.
No te pierdas: Primer trailer de JURASSIC WORLD: DOMINION
Desde la aparición del libro electrónico o los e-readers, es posible mantener dentro del dispositivo cientos e incluso miles de textos. Gracias su interactividad y su disposición para la conexión a internet, ahora el conocimiento esté al alcance de unos cuantos toques de pantalla.
El cambio paradigmático que esto ha venido a representar, deviene de una necesidad para la reducción de costes de producción de la industria editorial sobre los libros, y es que, antes, con los libros físicos, el aventurarse a la publicación de alguno de estos ejemplares, podía representar una “moneda” en el aire en los albores económicos de la producción editorial. Ahora el libro viene a resignificarse en los nuevos tiempos, su estructura digital comienza a vislumbrarse como ente no solo hipertextual, sino tambien a representar información, educación y entretenimiento interactivo.
Estas nuevas modalidades están comenzando a permitir mantener un cambio seguro y constante de la forma como nos relacionamos con estos “objetos contenedores de conocimiento”, y es que, sin ir lejos, las obtenciones de los libros electrónico ya pueden ser adquiridos y vislumbrados en casi cualquier dispositivo electrónico. Desde computadoras móviles o de escritorio, hasta teléfonos inteligentes, Smart Watches, tabletas electrónicas y algunas televisiones inteligentes.
No te pierdas: Definición y clasificación de las Agencias Informativas
La información a unos toques de distancia. Quizá miremos con añoranza al pasado, pero debemos de creer que la distancia entre el presente y el futuro ya no se encuentra tan lejano. Quizá en este futuro las próximas generaciones miren esos objetos de papel como cuando mis sobrinas ven un “Audio Cassette”, y les pueda parecer rudimentario, pero lo que no sabrán, es que, para poder leer sus tareas en sus tabletas, los libros físicos de papel tuvieron que ser necesarios para la creación de esos dispositivos electrónicos. Libros que han permanecido a lo largo de la historia desde la escritura cuneiforme, pasando por la biblioteca de Alejandría y la invención de la imprenta. Y ojalá algún día entiendan que lo que tienen en sus manos es solo “conocimiento en evolución”.
Comunicador, actor y redactor enfocado en redes sociales.
Sígueme en mis redes sociales.
Comentarios
Publicar un comentario